Si estás comenzando tu historial o has tenido dificultades financieras en el pasado, conseguir la aprobación de un préstamo puede parecer complicado. En el camino hacia la compra de un automóvil, uno de los principales desafíos suele ser el crédito. Sin embargo, existen herramientas que pueden abrirte la puerta al financiamiento, y una de ellas es contar con un consignatario o aval.

Tener a alguien que respalde tu capacidad de pago puede marcar una gran diferencia: no solo mejora tus posibilidades de obtener la aprobación del préstamo, sino que también puede ayudarte a acceder a mejores tasas de interés.

¿Qué es un consignatario?

Un consignatario es una persona que firma junto al prestatario principal en una solicitud de préstamo y se compromete legalmente a pagar la deuda en caso de que el prestatario no lo haga. Es decir, actúa como una garantía adicional ante el prestamista, quien confía en que el préstamo será reembolsado porque existe una segunda persona con historial financiero sólido respaldando la operación.

Generalmente, quienes necesitan un consignatario son personas que no califican por sí solas debido a un puntaje de crédito bajo, ingresos insuficientes o falta de historial crediticio. En estos casos, incluir a alguien con buen crédito y estabilidad financiera puede aumentar las probabilidades de aprobación e incluso ayudarte a obtener una tasa de interés más baja.

Consignatario vs. Coprestatario: ¿en qué se diferencian?

Aunque ambos términos se utilizan en contextos similares, existe una diferencia clave entre ser consignatario y coprestatario:

Consignatario (o aval):

No participa activamente en los pagos del préstamo a menos que el prestatario principal incumpla. Además, no tiene derechos de propiedad sobre el vehículo, lo que significa que no puede usarlo ni reclamarlo como suyo, incluso si termina pagando la deuda.

Coprestatario (o codeudor):

En este caso, ambos solicitantes comparten la responsabilidad y la propiedad. Los ingresos de los dos se combinan para aplicar al préstamo, y ambos nombres aparecen en el título del vehículo. Si bien esto puede facilitar la aprobación, también implica que ambos están igualmente comprometidos con los pagos y la deuda.

¿Quién pude firmar como aval a la hora de pedir un préstamo para auto?

¿Cómo ayuda tener un consignatario?

La principal ventaja es que contar con un consignatario abre oportunidades de financiamiento que de otro modo serían difíciles de obtener. Puede ayudarte a:

  • Calificar para un préstamo cuando tu crédito no es suficiente.
  • Conseguir una tasa de interés más baja.
  • Comenzar a construir o fortalecer tu historial crediticio si realizas los pagos a tiempo.
  • Pagar puntualmente un préstamo con consignatario no solo demuestra responsabilidad, sino que también mejora tu perfil crediticio a largo plazo.

Sin embargo, es importante ser muy transparente y cuidadoso, ya que el consignatario asume un riesgo significativo. Si no realizas los pagos, su crédito se verá afectado y podría verse obligado a cubrir la deuda. Además, remover a un consignatario no es un proceso automático: suele requerir una refinanciación del préstamo, y solo es posible si el prestatario principal ya puede calificar por sí mismo.

¿Quién puede ser consignatario o aval?

No cualquier persona puede asumir este rol. Los prestamistas buscan que el consignatario tenga un perfil financiero sólido y confiable. En general, debe cumplir con lo siguiente:

Buen historial de crédito:

Un puntaje de 670 o superior suele considerarse bueno. Esto demuestra que la persona tiene un historial de pagos responsable.

Estabilidad financiera:

Ingresos estables y suficientes para cubrir sus propias obligaciones, además del préstamo en caso de que sea necesario.

Baja relación deuda-ingreso (DTI):

Cuanto menor sea esta proporción, más capacidad tendrá el consignatario para manejar otra deuda sin poner en riesgo su estabilidad económica.

Relación personal y de confianza:

Por lo general, un consignatario es un familiar cercano o amigo de confianza, ya que su compromiso implica una gran responsabilidad.

¿Cuándo conviene tener un consignatario?

Si estás construyendo tu crédito, recién llegaste al país o has tenido dificultades financieras recientes, un consignatario puede ser la clave para acceder a un préstamo para auto. Además de ayudarte a conseguir mejores condiciones, te permite crear historial crediticio positivo mientras cumples con tus pagos.

Eso sí, antes de pedirle a alguien que te acompañe como aval, es importante que ambos comprendan los riesgos y acuerden claramente cómo se manejarán los pagos y las responsabilidades.

Tener un consignatario puede ser una herramienta poderosa para acceder al financiamiento que necesitas, especialmente si estás empezando o recuperando tu crédito. Con un perfil adecuado y una relación de confianza, puede ayudarte a obtener tu auto bajo mejores condiciones y al mismo tiempo abrir el camino hacia un historial crediticio más fuerte.

Si te encuentras en una situación donde necesitas mejorar tus probabilidades de aprobación o conseguir una mejor tasa de interés, considerar un consignatario puede ser el paso que marque la diferencia en tu camino hacia un nuevo vehículo.