La bancarrota es un proceso legal diseñado para aliviar la carga de deudas de individuos o empresas que no pueden pagarlas. Es una herramienta que permite a las personas comenzar de nuevo financieramente.

En general, la bancarrota contempla soluciones como exenciones o planes de pagos para saldar las deudas pero conlleva consecuencias como un impacto fatal en el crédito y la pérdida de ciertos bienes.

De ahí, la preocupación de si durante un proceso de bancarrota hay posibilidades de mantener o perder un automóvil.

¿Perderé mi auto durante la bancarrota?

Todo depende, ya que existen dos tipos principales de bancarrota personal que pueden influir en lo que sucede con tu automóvil: Capítulo 7 y Capítulo 13. Cada uno tiene un proceso diferente, y tus opciones dependerán del tipo que elijas o que sea más apropiado para tu situación financiera.

Bancarrota bajo el Capítulo 7

En el Capítulo 7, también conocido como "liquidación", el tribunal designa un fiduciario que evalúa tus activos para venderlos y pagar a los acreedores. Sin embargo, esto no significa automáticamente que perderás tu automóvil. Aquí tienes algunas opciones:

  • Exenciones de propiedad: las leyes federales y estatales permiten que ciertos activos, como tu vehículo, estén exentos hasta cierto valor. Si el valor de tu automóvil está por debajo de esa cantidad, podrás conservarlo.
  • Pagos al día: si estás al día con los pagos de tu préstamo o leasing y el valor del vehículo es menor que el límite de exención, es probable que puedas mantenerlo.
  • Reafirmación de deuda: en algunos casos, puedes reafirmar tu deuda, lo que significa que aceptas seguir pagando el préstamo de tu auto incluso después de la bancarrota. Esto te permite conservar el vehículo, pero debes estar seguro de que podrás cumplir con los pagos en el futuro.
  • Canje del auto: si tienes suficiente dinero, podrías optar por pagar el valor actual del auto en lugar de seguir con los pagos del préstamo original. Esto es ideal si el valor de mercado del vehículo es menor que el saldo de la deuda.
  • Riesgo de pérdida: si el valor de tu vehículo excede el límite de exención o no puedes mantenerte al día con los pagos, es posible que el fiduciario venda el auto para pagar a tus acreedores.

¿Perderé mi auto durante la bancarrota?

Bancarrota bajo el Capítulo 13

En el Capítulo 13, también llamado "reorganización", tienes la oportunidad de reestructurar tus deudas y pagar a los acreedores a lo largo de un plan de tres a cinco años. Este tipo de bancarrota es más flexible cuando se trata de conservar tu vehículo.

  • Plan de pagos: puedes incluir los pagos de tu automóvil en el plan de pagos de la bancarrota. Esto te permite ponerte al día si estás atrasado, e incluso podría reducir la tasa de interés o el saldo de la deuda si el valor del vehículo ha disminuido.
  • Reducción de deuda (cramdown): si tu vehículo tiene un valor menor que el saldo de tu préstamo y lo compraste hace más de 910 días, es posible que puedas reducir el saldo a pagar a lo que vale el auto, lo que disminuye tu deuda total.
  • Protección contra embargo: mentras cumplas con tu plan de pagos bajo el Capítulo 13, tus acreedores no pueden embargar tu auto, incluso si estabas atrasado antes de declararte en bancarrota.

¿Puedo vender mi auto antes de someter la solicitud de quiebra?

No existe ley que te impida vender tu propiedad antes de solicitar la bancarrota. Sin embargo, el uso que le des al dinero y el motivo de la venta podrían llegar a afectar tu futura declaración de quiebra. Por ejemplo, es aceptable que vendas tu propiedad o automóvil si el dinero es necesario para alimentación, vestido o gastos médicos. En el caso de que estés vendiendo tu propiedad por otras razones podrías llegar a tener problemas porque podría llegar a ser considerado como fraude. Debido a los cambios que se produjeron en la ley de quiebra es recomendable que consultes a un abogado para solicitar la quiebra, así tendrías mayores garantías de que tu caso sea bien considerado por el Juez.

¿Necesitas un auto?

Nada te prohibe adquirir un auto si pasaste o estás pasando por un proceso de bancarrota. Tanto en un Capítulo 13, que es un proceso que dura entre tres a cinco años, como después de un Capítulo 7, que puede ser un proceso más expedito.

Lo importante es saber que, evidentemente, no todos los concesionarios estarán dispuestos a ofrecerte un préstamo para auto y hay que saber dónde buscar para evitar desgaste innecesario de tu tiempo y de tu crédito.

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